29 ene. 2013

AUNQUE TÚ NO LO SEPAS



DE: LAURA HERNANDEZ

Aunque tú, no lo sepas
cada mañana te siento vivo
entre la piel que deshilaste
cuando tu lengua tocó mi oído,
y la música me llevó de viaje
a esos lugares que nunca conocimos.

Aunque tú no lo sepas,
sigo tu huella, ciega, olfateando el aroma
impregnado en mi cuello
junto al collar de besos
que reposaba en la almohada
cuando de madrugada despertaste
para decirles que me había marchado.

Aunque tú, no lo sepas,
llego de noche a colgarme
entre las redes del atrapasueños,
miro a tu insomnio
tratar de dormir con versos.
La manija de la puerta que muerde
me transforma en Alicia asombrada
gigante invisible
que rompe el cristal de tu techo
por donde escapan, los recuerdos,
en las hojas de los libros,
barcas de papel.

Aunque tú, no lo sepas,
en el pozo del café leo a la mujer libélula
ya no vuela sobre cadáveres de poetas.
Alas, hélices caducas,
se quedaron pegadas en la trampa del miedo.

¿A salvo?



Autor: Inés Muñoz Aguirre

Volteo
buscando mi sombra

Transeúnte implacable
de esta ciudad perdida

La retengo
libre de miradas angustiadas

Mientras
se recogen del rayado de peatones,
los restos
de miles de sombras
que sucumben
ante la angustia

Del trafico

Las sirenas

Y los gritos
de los unos a los otros.

28 ene. 2013

EXTRAÑO SIN SU SOMBRA


A Eugenio Montejo

Carmen Cristina Wolf
Caracas, 7 de junio de 2008


Corríjame si no, poeta, amigo
se debe usted sentir extraño sin su sombra
abiertos los portones de los huesos.
Habrá mucho por ver
sin la cárcel de piel y sin anteojos
Gran Sabana, Aponguao, praderas siderales
árboles centenarios, pensativos.

Y se enterará usted de los que han muerto
sin saberlo, porque no habrá de preguntarse:
“Qué será de la vida de aquel hombre
que vendía quesos en la esquina. No he visto más
su silueta cansada ni escucho su pregón.

Habrá salido a recibirle
su hermano el rey Ricardo, sus ancestros
y los poetas, Ludovico, Adriano
Elízabeth y Hanni, ¿cuántos más?
Gerbasi, Octavio Paz, Elena Vera …

Ya podrá usted viajar a cualquier parte
sin cargar el paraguas.
El duende, se paseará por calles y ciudades
visitará Lisboa sin maletas
y Madrid, y Los Andes sin temer mal de páramo.

Aun así es invitado
a pasar por mi casa alguna vez
y sentarse a escuchar
al tordo en su ramaje que acostumbra.
No encontrará mi casa con una silla ausente
porque estarán sus libros
ajados ya de tanto andar conmigo.
Es momento de abrir “Muerte y Memoria”
y detenerse donde dice
“seré un cadáver fácil de llevar
a través de los bosques y los mares …
seré un cadáver inocente, …
cavilador, absorto en lo sagrado,”

Podrá venir tranquilo alguna vez
por el trinar de los turpiales
y el cristofué, que no falta a la cita en el balcón.
Están muy cerca el parque y la montaña
Usted me dirá cosas
con su voz matizada de viajes y de sueños
desde “Algunas palabras”
en “Trópico absoluto”
y seguiré soñando con Manoa
escucharé el murmullo de los árboles
aunque hablen poco y de eso usted sabía.

El duende se paseará por calles y ciudades
Lisboa, Madrid y Roma, Los Andes y Estambul
mientras su amiga emborrona cuartillas
sin lograr el milagro del poema
que la persigue siempre desde siempre.

Sepa usted que le debo
los instantes mejores de la noche
desde sus versos dichos de memoria.

Aprendo a desprenderme suavemente
de las lianas del mundo
para no pesar tanto
cuando sea el tiempo del no tiempo.

Me espera la Poesía
me espera Dios
¿o lo llevo conmigo?
Nos veremos poeta, no sé cuando.

Corríjame si no.

Poesía

POESIA

Autora: Xiomara Cuevas M.


Rosas fragantes en la polvareda de los desiertos,
oasis de vida en el estío,
sentimientos espléndidos de fiesta,
solidaridad hecha carne y sal.

Todas son hermosa seducción andante,
bien en el verbo, la mirada o en los gestos.
Que maravillosa son vestidas de galas como de trapos,
son presencias que iluminan al solo sonreír,
no importando cuantos años tengas,
tu sonrisa derriba murallas y tus lágrimas imperios.

Cirios infinitos que alumbran oscuridades,
pues del material candente del valor y entereza estás hecha,
como puede verse en la dignidad y ternura con que vistes a tu hijo al nacer,
así como también lo vistes con la mortaja,
con que lo depositarán tempranamente en la urna.

Alegras en la opresión, desahogas en la presión y
tu hombre, tus parientes y amigos también son tus hijos,
todos dependen de tí,
aunque ellos no lo quieran aceptar.

Te acobijas temprano en la noche, no puedes dormir y
al rato te levantas porque quieres ver a quien acobijar.
Eres la leona guerrera que defiende a los tuyos y
te eriges en hombre cuando a él no lo tienes,
puedes ser madre y padre, como él defectuosamente lo haría.

Eres dura, implacable y mas fuerte, como lo coexistes con el dolor.
No hay dolor que no soporten las mujeres,
tu resistencia es estoíca,
porque el programa de diseño de La Creación lleva emparejado al dolor
en todas las etapas de desarrollo femenino.

No desmayas nunca en tus cometidos,
llegas al final,
la perseverancia y las ganas de ver las cosas hechas son tu norte,
eres apabullante jefa en la fábrica, en el gobierno y en la casa,
pero a la vez democrática, tolerante y comprensiva,
mano fuerte y blanda.
Asimismo eres la sacerdotisa de las creencias familiares,
consejera y represora de vez en cuando.

Aunque algunas la providencia no las predestinó para ser madres,
son madres, hermanas y tías de todos,
el Supremo Arquitecto del Universo les dota por doquier de familiares de la vida,
a quienes harán mejores y grandes personas,
ellas también son muy necesarias.

Eres mujer volcán, fuego a borbotones;
dátil dulce;
enigma indescifrado; y,
diosa mártir y bella a quien adorar.