2 feb. 2013

Cedhot Arias






Bésame como la lluvia
Autor: Cedhot Arias
1997
Para Ana

Dulce, carnoso hábito,
dependencia marchita de ingenuidad;
solo, olvidado a tus deseos,
como ramajes florecidos
acarician los míos, húmedos como el rocío.

Me acerco: salado, carnoso, viril.
Absuelvo toda duda loca entre mis manos suaves,
beso tus cabellos…
tus carnes vírgenes del labio ajeno,
me entrego a ti cruelmente
a los mares de tu piel extensa
húmeda como la noche.

El vino de mi lengua corre por la tuya,
te sueño, te estoy viendo
labios calientes, dolientes, pérfidos
perfectamente dolorosos.

Poderosamente me hincas ante ti…
ante la saliva tenue,
húmeda como la lluvia.

Desplaza tus manos por mi cuerpo,
estruja tus pecados
en la pila de mis aguas,
poséeme, luego alcánzame un paño seco.
Húmeda como el desierto.

Gotas recorren;
muerdes, agitas, tropiezas, absorbes.
¡Mójame, que deseo escurrirme entre tus sábanas!
Compartamos la fragancia de estos cuerpos
exprimamos el calor, saciemos el paladar
de los miembros exquisitos,
que la copula sea explosión y locura,
líquidos corriendo a la fuente de la vida.
Húmedos como el alba…

… caen algunas gotas,
el cielo desprende calores
a la tierra seca…
¡Bésame como la lluvia!

HOY SÓLO HOY



Del libro: TOMA LO SIMPLE POR EL TALLO
Autora: Edda Armas

Hoy te pensé
o fue la aguja del tiempo
que hincó en mí
la voz aguda que regresa
un instante y sigue
siendo morada
si dormimos en ella

hoy es sólo eso
un instante
a la distancia
es sólo esto.

ENTRE ESTACIONES



Del libro: VIAJES EN LA NOCHE
Autor: Aladár Temeshy


Es el cansancio de ir y venir
de un ayer al otro ayer
el no hablar y no entender
mirar con los ojos abiertos
la danza de las letras sin ver
las viejas y las nuevas
las vivas o las muertas
las recogidas o las sueltas
Es el cansancio de la cotidianidad
el lento andar del molino del tiempo
moliendo en blanco y negro
la noche del mismo ayer.